21 marzo 2018

MIKHAIL SKOPETS 


PESCARÁ EN CUBA


«Este redactor de CUBANOS DE PESCA cree que ya todos conocemos a su entrevistado», enjuiciarán este titular con muy atinadas razones los muchos entendidos en reglas de la noticia de nuestra tierra. Cierto es que el estilo del enunciado se aplicaría con toda precisión a personalidades muy frecuentadas en los medios que lee el país, viejos conocidos de los lectores. Correcto: les presento a Mikhail Skopets, ciudadano ruso de lo más extremo de la Kamchatka, biólogo y experimentado guía de pesca. Vean que lo dicho ya es algo: renombradas personalidades de esa rama de las ciencias en la antigua Unión Soviética visitaban Cuba hace más de medio siglo. Puedo referirme, por ejemplo, a la Dra. Eupraxis Gurjanova, destacada investigadora del Instituto de Zoología de Leningrado (San Petersburgo), y al catedrático Dr. Teodor Saulovich Rass, jefe de investigaciones del instituto de Oceanología P. P. Shirshov en Moscú, tutor de la tesis de doctorado sobre los tiburones cubanos, realizada por nuestro memorable ictiólogo, el Dr. Darío J. Guitart Manday.
Como biólogo pesquero Mikhail Skopets posee un doctorado en investigación (PhD) especializado en Ictiología, actualmente con tres décadas de experiencia; su nombre puede hallarse en publicaciones científicas que dan a conocer resultados acerca de la ictiofauna de sitios como el rio Amur, la bahía de Tauist en el norte del mar de Okhotsk, la isla Bolshoi Shantar , o el lago Elgygytgyn en Chukotka Central. Pasó numerosos veranos y subsiguientes otoños realizando estudios de campo en el denominado Lejano Oriente Ruso e integra además un proyecto internacional gestionado por una organización denominada Wild Salmon Center, proyecto destinado al estudio y la conservación del salmón del Pacífico, con impacto ya en más de setenta cursos de agua. A partir de 1992 comenzó a ejercer el guiado de pesca con clientes de Europa occidental y Norteamérica. Ahora es también un redactor freelance de revistas de pesca, e imparte clases de entrenamiento para nuevos pescadores y montadores de moscas. Es autor del libro Flyfishing Russia. The Far East, publicado en ruso en 2007 y recientemente editado en inglés en los Estados Unidos. Como parte esencial del contenido de esta extensa obra se ofrece la descripción de 55 especies de peces de la zona extrema del oriente ruso, que son capturadas mediante el procedimiento de la pesca a mosca.
En los muy largos años de muy estrechas y amplísimas relaciones que tuvieron Cuba y la ex Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas, no logro recordar que los intercambios deportivos entre los dos países incluyeran la pesca amateur. En cada país había una notable afición a esta destacada actividad de tiempo libre, mas por alguna razón sus vínculos fueron pocos en esta línea. Durante la época de más estrechas relaciones entre los dos países, Cuba estuvo representada en sendas exposiciones mundiales de la Caza y la Pesca, celebradas en 1971 y 1981, pero estas fueron convocadas por la Confederation Internationale de la Pêche Sportive (CIPS), con sede en Roma, y las sedes fueron en Budapest, Hungría, y Plovdiv, Bulgaria, dos naciones de lo que entonces denominábamos el “campo socialista”. Por otra parte, la participación rusa en los torneos internacionales de pesca de agujas “Ernest Hemingway”, el certamen internacional de pesca de mayor categoría en la Isla, solo vino a mostrar estabilidad a partir de 2007, mientras en la época de más estrechos vínculos bilaterales solo se reportó un premio, el otorgado al mayor dorado en la competencia de 1988, cobrado por el deportista ruso Serguei Marchuk.
Es probable que una parte de los lectores habrá de sentir cierta extrañeza en relación con la trayectoria como guía profesional de nuestro entrevistado. Cierto es que las relaciones con la URSS tenían tanta trascendencia que su respaldo quedó asentado en el preámbulo de la Constitución de la República de Cuba promulgada en 1976. El país antillano formaba parte del CAME, pero no del Tratado de Varsovia; la Crisis de los Misiles de octubre 1962, por los cohetes rusos desplegados en Cuba, fue uno de los momentos más graves en las relaciones entre Cuba y los Estados Unidos y una peligrosa contingencia internacional; un cosmonauta cubano estuvo en órbita en una nave soviética;  antes que los autos clásicos norteamericanos que los turistas tanto fotografían, el vehículo cubano por excelencia era el Lada, y hay una canción del cubano CarlosValera que refiere que “mi televisor fue ruso”, lo cual alude al noventa y nueve por ciento de los cubanos de entre cuarenta y cincuenta años de edad que tuvieron ese electrodoméstico en su casa. O sea, sabemos –esos lectores creen que es así− que el turismo de pesca y sus diversos componentes no está en el catálogo de los  vastos conocimientos del país de los soviets que dominaba la población de la Isla de la Libertad, o sea Cuba, incluidos los televidentes que cada semana sintonizaban el popular programa de televisión 9550 y los lectores de la revista Sputnik en español, es decir, casi todos.

En una localidad al occidente de la capital cubana donde la presencia de residentes rusos fue familiar hasta casi finales del siglo pasado, llamaba la atención que casi todo el tiempo ellos pescaban en agua dulce y con carnada, y se entusiasmaban con la captura de pequeñas tilapias y crisoles, cuando los cubanos ya dominaban la pesca de su trucha boquigrande –el black bass-  en los embalses, con spinning y señuelo artificial. Aquello daba a algunos de los competitivos locales la impresión de que los rusos no eran grandes pescadores aficionados, poniendo como siempre el ego nacional en su modo exaltado, por la leyenda de las grandes agujas de los torneos Hemingway, las ubérrimas corridas del pargo y loa épicos arranques de algunas piezas que halaban las líneas en zonas tan prestigiosas como el Cabo de San Antonio y el mítico “Sur” de la Isla de la Juventud. Parece llegada la hora de que el mito sea reevaluado.

CUBANOS DE PESCA: Apreciado Mikhail Skopets, sea usted sinceramente bienvenido. Ante todo, ¿considera que su pueblo posee una gran afición a la pesca? Lo que quiere decir: ¿dejarán cualquier otro pasatiempo por ir a un río o un lago a hacerse picar por los mosquitos, helar por la nieve y derrotar por el hambre, solo por sacar un pez del agua?

MIKHAIL SKOPETS: En Rusia, la pesca deportiva es el deporte número uno. El número de pescadores se estima entre 15 y 32 millones de una población de 140 millones. Entre mis amigos hay muchos pescadores muy entusiastas que no temen a los mosquitos ni al calor, e incluso están listos para pescar en el invierno cuando las heladas están por debajo de los 40 grados bajo cero.

CUBANOS DE PESCA: A sabiendas de que Rusia es un gran país de dilatada extensión, con una notable diversidad cultural, desearía nos obsequiara una síntesis de sus tradiciones de pesca, o sea, las que corrientemente practica la población de su país en sus días de asueto. Si es con una línea tomada directamente a mano, o con una caña; si el uso de la pesca a vara y carrete es masiva o algo “elitista”, si hay preferencia por señuelos artificiales o la carnada es el uso general. Háblenos brevemente si es posible, de sus peces más apreciados, y de los lugares de pesca que en los años previos a los noventa apreciaba más la afición rusa.

MIKHAIL SKOPETS: Los más populares son la caña de pescar con el flotador y el spinning, así como la pesca de invierno a través del hielo. La pesca con mosca todavía no está desarrollada, aunque el número de entusiastas de la pesca con mosca está creciendo rápidamente. Yo solo pesco con mosca (en verano) y en invierno, a través del hielo.
El nivel de vida en Rusia es ahora bastante alto, por lo que casi todos pueden comprar una caña de pescar a spinning de bajo costo. Los señuelos artificiales son ahora muy populares, aunque muchos son capturados con cebo natural.
Durante la Unión Soviética, la pesca también fue muy popular; En ese momento, había muchos más amantes de la pesca de la caña de pescar con flotador y, en general, del cebo natural. Hubo menos fanáticos para el spinning. Los fanáticos de la pesca con mosca en ese momento eran literalmente unas pocas personas. En aquellas días, muchos pescadores fabricaron cebos artificiales. Ahora la mayoría de la gente compra cebos en las tiendas; solo los fanáticos de la pesca con mosca a menudo hacen moscas para pescar.

CUBANOS DE PESCA: Durante las décadas del 1970 y 1980, en Cuba usábamos frecuentemente avíos de pesca de procedencia rusa. Por ejemplo, los carretes de spinning «Дельфин-8» (Delfín 8), algunas varas de esa misma modalidad, monofilamente de nailon y anzuelos muy resistentes, verdaderamente apreciados hasta el día de hoy. ¿Produce Rusia avíos de pesca en la actualidad?

MIKHAIL SKOPETS: Durante mucho tiempo yo mismo usé las bobinas de pesca que nombró y las cañas de pescar fabricadas en la URSS. Sí, ahora Rusia produce artes de pesca, pero no demasiado. Los productos chinos están reemplazando a los productores rusos. Gran parte de lo que se vende bajo las marcas rusas se produce en China o en Corea. Los aparejos hechos en China no son de muy buena calidad, pero son asequibles. Un número suficiente de pescadores, en su mayoría que viven en ciudades, compran avíos más costosos hechos en Japón, Europa o EE. UU.

CUBANOS DE PESCA: Es bien seguro que la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas incluyera en su ordenamiento estatal, como lo hizo Cuba, determinadas estructuras de gestión, normas legales y configuraciones asociativas destinadas al desempeño ordenado de la pesca deportivo recreativa por el país, ¿Cómo estaba organizada la afición a la pesca y su práctica en el país de los Soviets? ¿Formaban parte de organizaciones internacionales en este deporte?

MIKHAIL SKOPETS: En la época soviética, existía una regulación estatal de la pesca, incluidos los deportes. En general, había una prioridad de la pesca industrial antes del deporte. Sin embargo, hubo alianzas de cazadores y pescadores aficionados con millones de miembros. Los viajes de pesca a menudo eran organizados por sindicatos de grandes fábricas y fábricas. En ese momento, los contactos con los pescadores extranjeros eran limitados.

CUBANOS DE PESCA: ¿Existía antes la pesca como parte de una oferta turística accesible a la población? ¿Se promovía ese producto para el turismo internacional?

MIKHAIL SKOPETS: El turismo de pesca organizado casi no existía. Hasta ahora, la mayoría de los pescadores de Rusia prefieren organizar sus viajes de forma independiente. El turismo pesquero para los extranjeros, también, casi no existía, especialmente porque el estado en ese momento trató de limitar lo más posible los contactos de los ciudadanos soviéticos con los extranjeros. Grandes regiones de la URSS estaban cerradas a los extranjeros en ese momento.



CUBANOS DE PESCA: Hace algunos años nos sorprendió en alguna revista extranjera en lengua inglesa un anuncio que promovía una oferta turística de pesca en Rusia, creo que específicamente en Kamchatka, y me llamaba la atención su elevado precio, no recuerdo exactamente, pero podría asegurar que eran unos 9 000 dólares por una semana de pesca. ¿Será que la memoria me engaña? ¿Comenzaron esas operaciones muy pronto y tras los reajustes políticos del país, o por alguna causa demoraron? ¿Las pusieron en marcha inversionistas locales o extranjeros?

MIKHAIL SKOPETS: Yo mismo comencé a organizar excursiones de pesca en 1992. En ese momento, ofrecimos 10 días de pesca (transporte en helicóptero, camping) por $ 800 por persona. Para los pescadores de Europa occidental esto es muy barato. Ahora los tours de pesca en Rusia son mucho más caros, ya que los precios de todo se han disparado.
Especialmente caro es pescar en ríos donde no hay carreteras, y se necesita un helicóptero.
Además, hay especies de peces "prestigiosas", los precios de la pesca son más altos. Por lo tanto, la captura de salmón del Atlántico en los mejores ríos de la península de Kola (noroeste de Rusia) ahora cuesta de 10 a 20 mil dólares a la semana (permanecer en una base cómoda). También hay muchos ríos donde un simple pescador puede ir por una cantidad relativamente pequeña de dinero: puede vivir en su tienda y paga solo por el transporte y por una licencia de pesca. La mayoría de los pescadores rusos prefieren organizar su propia pesca independientemente y no pagar dinero adicional a las compañías de viajes.
En la mayoría de los cuerpos de agua de Rusia, la pesca es gratuita. La pesca de la mayoría de los peces (aquellos que no están prohibidos para capturar) también es gratis. Es necesario pagar solo en pequeños embalses privados o en los sitios de pesca arrendados. Además, para capturar algunas especies de peces, principalmente varios salmones, el estado cobra una tarifa mediante la venta de licencias.

CUBANOS DE PESCA: ¿Cuáles son las principales regiones de Rusia donde se desarrollan los productos turísticos de pesca, tanto marítimos como fluviales?

MIKHAIL SKOPETS: Tales regiones de Rusia son:
1. Península de Kola: captura de salmón del Atlántico y de truchas. Esta es trucha marron (Salmo trutta) - no largemouth bass de los EE. UU., que fue plantada en muchos cuerpos de agua de Cuba.
2. Delta del río Volga: captura de peces de río ordinarios, como perca, lucio, lucioperca, besugo, carpa ...
3. Los ríos del este de Siberia y la cuenca del río Amur: taimen siberiano, lenok, tímalo, lucio.
4. Península de Kamchatka: salmón del Pacífico, chars, trucha arco iris.
El turismo de pesca marina en Rusia está poco desarrollado, ya que nuestros mares son demasiado fríos. No tenemos peces tan interesantes como marlín, atún, pez vela, sábalo y otros. Aquellos de nuestros pescadores que pueden pagarlo, pueden practicar la pesca en el mar en países cálidos, incluida Cuba.

CUBANOS DE PESCA: Hallamos en los registros de la International Game Fish Association (IGFA) el reporte de un record de taimen (Hucho taimen), con un ejemplar de 92 libras y media capturado en el rio Keta, de Siberia, por el pescador Yuri Orlov. Tengo la impresión de que esta especie resulta para el mercado turístico internacional algo así como  “el gran descubrimiento” de las pesquerías rusas. ¿La especie es protegida en su país? ¿Llevan registros de récords de sus capturas? ¿Cuáles serían las otras especies con peso en la oferta del turismo de pesca?

MIKHAIL SKOPETS: El taimen siberiano es una especie protegida, aunque en muchas regiones está permitido su consumo como alimento. En general, muchas personas en Rusia no respetan las reglas de la pesca; muchos pescadores dependen en gran medida de sus capturas e intentan traer más peces a casa. En muchas regiones, las poblaciones de taimen son bajas debido a la captura excesiva. Muchos guías que ofrecen pesca de taimen siberiano a sus clientes insisten en que todos los ejemplares sean liberados después de la captura hayan.
El pez récord capturado por Yuri Orlov hace más de 25 años todavía figura en el Libro de records de  la IGFA, aunque desde entonces se han capturado muchos taimen, que pesaron aún más. Yo mismo sé sobre una pieza de esta especie que pesó 123 libras, capturada al spinning en el río Tugur. Muchos no quieren perder el tiempo registrando sus registros de acuerdo con las reglas de la IGFA.
Peces grandes, que muchos pescadores de Rusia quieren capturar son el taimen, lucio, bagre, asp y la lucioperca.

CUBANOS DE PESCA: Usted es biólogo pesquero, ¿Cómo llega a la profesión del guiado? ¿Cómo logra alcanzar la calificación necesaria para realizar esta labor?

MIKHAIL SKOPETS: Para convertirse en una guía, se necesita:
1 - Buen conocimiento de los peces
2 - Conocer idiomas extranjeros
3 - Ser un buen pescador
4 - Conocer los ríos, lagos, embalses o el mar donde tienes que trabajar
5 - Ser capaz de trabajar con clientes

Las habilidades número 1, 2, 3 y 4 ya las tenía en 1992. La número 5 la estudié mientras trabajaba. Lo principal es entender el nivel de tu cliente como pescador y, en cualquier caso, ayudarlo a pescar. Al mismo tiempo, yo mismo estaba aprendiendo constantemente: muchos de mis clientes eran muy buenos pescadores y, gracias a la comunicación con ellos, obtuve muchos conocimientos nuevos.

CUBANOS DE PESCA: Hemos visto en su página web, http://flyfishingrussia.com/, que participa usted de un negocio de pesca guiada. ¿Cómo está organizado ese servicio y cuáles son las exigencias que el estado ruso establece para ejercer en el país el guiado de pesca, la recepción de turistas pescadores, etc.?

MIKHAIL SKOPETS: Para convertirse en una guía y trabajar con clientes, en Rusia no se requiere ningún permiso especial. Las guías pueden trabajar para una agencia de viajes y recibir un salario, o ser independientes. En este caso, necesitarán cooperación con agencias de viajes registradas oficialmente que tengan una licencia para invitar a ciudadanos extranjeros.
Yo mismo trabajo como guía independiente y como intermediario entre los clientes y las agencias de viajes locales rusas. A petición de los clientes, selecciono para ellos un recorrido adecuado en términos de condiciones y precio, entre las cosas que ofrecen las agencias de viajes de diferentes regiones del Lejano Oriente. También controlo la calidad de los tours, y algunas veces trabajo como guía.

CUBANOS DE PESCA: Desde la perspectiva de los cubanos, apenas familiarizados con el denominado trabajo por cuenta propia y los tímidos alcances empresariales de las cooperativas no agropecuarias, una agencia de guiado de pesca capacitada para captar turismo fuera de las fronteras del país parece ser un negocio sumamente complicado ¿Les resultó difícil ponerlo en marcha?

MIKHAIL SKOPETS: Por supuesto, en el personal de agencia de viajes debe haber un empleado que conozca bien la pesca y el idioma inglés. Todavía necesita un buen acceso a Internet. Bueno, y lo más importante, debe haber un "recurso turístico", lo que se ofrece a los clientes es una buena pesca.
No solo necesitamos pesca, sino también transporte confiable, la posibilidad de vivir cómodamente en la orilla del embalse, buenos barcos... Pero lo principal es, por supuesto, el pescado.
Estoy seguro de que la pesca de la trucha, que estaba en el embalse de Hanabanilla hace 10-15 años, podría atraer a muchos pescadores. Sé que hubo una gran trucha atrapada. Ahora la trucha en este estanque se ha vuelto poco profunda, por lo que los peces predominan en las capturas de hasta 1 kilogramo. Muchos pescadores no pueden encontrar esa pesca.
En los EE. UU., Al menos 40 millones de personas les gusta atrapar la trucha; para atrapar un pez récord, muchos de ellos están dispuestos a pagar mucho dinero. En general, se requiere un estanque, dondequiera que el aumento de la captura de peces sea hecho por redes donde los peces podrían vivir mucho tiempo y alcanzar grandes tamaños. Estos pueden ser pequeños embalses que estarían protegidos por los habitantes de una aldea. En este caso, estas personas podrían invitar a turistas aquí (o permitir que las agencias de viajes organicen la pesca según el principio de "libertad de captura") y recibir mucho más dinero que capturando peces con redes.
Según las estadísticas, un salmón del Atlántico, que el pescador atrapó con red y vendió, puede dar un promedio de $ 7. El mismo salmón capturado y liberado por un turista extranjero aporta a la economía al menos $ 100.



CUBANOS DE PESCA: ¿En qué medida los aficionados rusos a la pesca recreativa han asimilado la pesca a mosca y los criterios conservacionistas que generalmente se asumen a esta modalidad?

MIKHAIL SKOPETS: La pesca con mosca en Rusia todavía no es popular. En promedio, solo un pescador de mil pesca con mosca. La mayoría de estos pescadores a mosca se ocupan de la naturaleza. Esto no se puede decir acerca de muchos de los que pescan de otras maneras.

CUBANOS DE PESCA:  En esta nueva época, es posible que las antiguas costumbres de prácticas de la pesca, mediante asociaciones en las que tal vez los sindicatos tenían el protagonismo, hayan cambiado un poco y se crearan clubes autónomos, se convocan torneos se publican revistas y libros y hay servicios asociados a esta actividad de tiempo libre, como cotos de pesca, establecimientos de venta de avíos, hospedajes, etc. ¿Ha beneficiado a la población en alguna medida la posibilidad de crear este tipo de negocios, aprovechando las condiciones locales del paisaje, la ictiofauna, etc.?

MIKHAIL SKOPETS: Ahora, un número considerable de personas en Rusia trabajan profesionalmente en el turismo de pesca. El turismo requiere traductores, buenos navegantes, buenos chefs; los propietarios de pequeños hoteles en la orilla de los cuerpos de agua ganan un buen dinero. Alguien gana por la fabricación y venta de artes de pesca.
Es muy importante que haya muchas personas cuyo bienestar depende de la presencia de peces en el estanque. Entonces comienzan a cuidar al pez.
Al mismo tiempo, el desarrollo del turismo pesquero puede tener un impacto negativo en las vidas de las personas en las pequeñas aldeas costeras. Esto se debe a las restricciones de captura de peces para la alimentación, que es necesaria para preservar las poblaciones de peces.

Mikhail Scopets y el editor de CUBANOS DE PESCA llevan casi tres semanas dialogando por la vía del correo electrónico. En unos días el biólogo y guía de pesca ruso llegará a la Isla y está interesado en probar las aguas cubanas en la zona de Camagüey, que hace un cuarto de siglo tenían la mejor picada de lobina negra boquigrande en el país, aunque otros sitios con operaciones turísticas fueran bastante más conocidos. Hemos realizado algunos intentos para hallar alguna persona que le guie a los embalses de Muñoz y Porvenir, tal vez también al de Mañana de Santa Ana, y se ha buscado algún contacto para que reserve hospedaje en alguna casa particular con licencia en la ciudad de Florida, cercana a los dos primeros embalses. En condiciones normales, la existencia de cuerpos de agua con la calidad y el prestigio de los mencionados motivaría su aprovechamiento para la oferta del turismo de pesca, además de otros beneficios que son normales en los grandes acuatorios terrestres. Ello traería beneficios al país y de modo directo a las comunidades donde tal producto turístico fuera puesto en servicio. En esta entrevista hemos tratado estos temas, de modo que no son necesarias opiniones editorializadas. Algo más que se hizo, a fin de aprovechar en alguna medida la experiencia de este visitante, fue intentar ponerle en contacto con un importante parque nacional donde la pesca deportiva es desarrollada de modo notable como uno de los métodos reconocidos para alcanzar sostenibilidad mediante usos del recurso natural con un mínimo de impactos. Pero los responsables del área no estuvieron interesados. Nosotros sí.
Vea, en el siguiente enlace, el video Taimen siberiano, filmado por Alexander Belov, donde nuestro entrevistado ilustra las características de esta destacada especie de pez deportivo ruso. 

11 febrero 2018

LLEGÓ AL PÚBLICO
El torneo cubano de Ernest Hemingway
de Ismael León Almeida.
Finalmente ha llegado a los lectores El torneo cubano de Ernest Hemingway. Su presentación en la XXVII Feria Internacional del Libro de La Habana 2018 tuvo lugar el sábado 10 de febrero a la 1:00 de la tarde, en la sala “Nicolás Guillén”, como parte de un grupo de cinco obras dedicadas a temas deportivos.
Desde Edinburg, Texas, viajó a La Habana el profesor Douglas E. LaPrade, que dio lectura al prólogo escrito para el libro, una contribución de notables valores líricos que enriquece una obra esencialmente concebida desde expectativas técnicas.
El estudio del destacado certamen de la pesca mayor, cuya versión definitiva fue concluida en 2012, luego de que dos años antes se hiciera una versión parcial en ocasión de los sesenta años del concurso, halló en el sello editorial Científico Técnica, perteneciente al grupo Nuevo Milenio, su tercera y definitiva posibilidad para llegar a imprenta, lográndolo con una tirada de 3 000 ejemplares.
A continuación, las palabras expresadas por el autor en el evento ferial:

PRESENTACIÓN DEL AUTOR EN LA XXVII FERIA INTERNACIONAL DEL LIBRO DE LA HABANA – 10 de febrero de 2018  (Ver VIDEO de la presentación)
Con la publicación de El torneo cubano de Ernest Hemingway concluye un ciclo de estudio dedicado a la pesca deportivo-recreativa, actividad de implicaciones sociales que manifiesta una compleja relación entre comunidad humana y medio natural, cuyo impacto ambiental y potencialidades económicas son solo algunos de sus aspectos más visibles. Sería errar la perspectiva histórica no comenzar por reconocer que desde 1937 tuvo su origen el proceso de documentación de esta afición con la apertura de la sección “Yates y Pesca” en la vieja revista Carteles, pero desde entonces hasta hoy el saldo de la motivación intelectual en torno a esta afición ha sido escaso: solamente ocho libros de limitada tirada, completado el conteo con el volumen que hoy presentamos.
La cobertura periodística de los eventos de la pesca deportivo-recreativa cubana nos llevó a percibir la necesidad de un registro histórico ordenado, de la caracterización de las pesquerías efectuadas por los aficionados locales, la divulgación de las técnicas autóctonas y las novedades incorporadas, y de la urgencia de introducir prácticas conservacionistas en esta actividad de tiempo libre. Como inicio de este trabajo se logró en el año 2009 la publicación del título Pesca deportiva cubana. Historia y tradición, y en 2014 se trajo a este recinto ferial la obra Técnicas y peces del aficionado cubano.
Aunque por azares del oficio llega este libro a imprenta en cuarto puesto, luego de los dos títulos mencionados y del inaugural Polo, cantor de la montaña, de 2003, de modo absoluto corresponde a El torneo cubano de Ernest Hemingway el sitio más antiguo entre las obras que este autor trabajó positivamente por publicar. Es la razón por la cual está dedicado a mis padres, que hicieron lo esencial para que la descendencia alcanzara lo que fuera capaz de proponerse: antes que el primer maestro, se empeñaron por enseñarle a leer y escribir, le obsequiaron libros nunca olvidados, construyeron para él, con viejas tablas, a martillo y serrucho, el primer librero, con cuarenta libros incluidos, entre los cuales se recuerda la impresión que causó al adolescente esa novela increíble que es Con el diablo en el cuerpo. También el primer escritorio en el que se anotaron versos de los que acordarme no puedo, aunque tal vez debiera.
Hará unos seis años comenzaron las gestiones para publicar este libro. El torneo cubano de Ernest Hemingway pasó por dos editoriales que lo consideraron “bien escrito y bien narrado”, pero nunca llegaron a la decisión de enviarlo a imprenta. En febrero del año 2012, una solicitud al Ministerio del Turismo, realizada con la esperanza de que el aval del organismo especializado corrigiera la suerte de esta obra, fue denegada con el argumento de  que ellos no habían encargado ninguna investigación “sobre la temática que conforma el material de su autoría”. Acá estamos finalmente, llegado a este libro el momento de integrarse al acervo de los lectores, y al autor la posibilidad de centrarse en otros que empujan con razones no menos convincentes desde la paciente memoria de una laptop.
No es necesario agregar una sola palabra en defensa de El torneo cubano de Ernest Hemingway, obra dotada para cumplir por sí misma el diálogo con los lectores. De ello damos gracias a la contribución de la editorial Nuevo Milenio, por la sistematicidad en acoger el tema en sus tres sucesivas obras, una virtual serie en cuya materialización ha estado en estos nueve años la especialista Clara Dolores Macías. Agradezco al editor Aldo Gutiérrez Rivera, por el privilegio de permitirnos contar con su exigente labor en esta, y a mi cordial primera editora de las anteriores, María Luisa Acosta. También al resto del equipo técnico en el sello Científico Técnica, por su dedicado trabajo. Con el profesor Douglas LaPrade, que ha venido a La Habana solo a cumplir este compromiso y a agasajarnos una vez más con su amistad, quedamos en deuda, y agradezco en mi nombre y en el de otros interesados la labor de Gladys Rodríguez Ferrero, por tantos años dedicados a la promoción de los estudios sobre Hemingway entre nosotros. A mi familia, gestora del milagro que permite el acto diario de escribir, la manifestación de que no habrá obra suficientemente importante que iguale la magnitud de su respaldo.
Doy gracias por el privilegio de compartir hoy esta mesa, y a quienes han venido a confirmar el valor de la producción intelectual en cada imprescindible faceta de crecimiento del país.

Enlaces:







10 febrero 2018

Douglas Edward LaPrade: PRÓLOGO
El torneo cubano de Ernest Hemingway, de Ismael León Almeida

            “Llamadme Ismael”. Así reza la primera frase de Moby Dick, la gran novela sobre la pesca de la ballena. El autor del presente libro también se llama Ismael. Al igual que Moby Dick, el libro de Ismael es una epopeya. El torneo cubano de Ernest Hemingway de Ismael León Almeida es un grueso tomo de dimensiones bíblicas que narra la historia de un torneo de pesca de tal manera que resalta el espíritu humano que une todas las naciones y pueblos en Cuba cada año para pescar la aguja.
            La detallada narración del torneo también invita al lector a especular sobre el carácter del autor que ha recopilado tantos datos a lo largo de varias décadas para escribir una historia legible e interesante. Ismael León Almeida escribe con la combinación de afición y sabiduría. Ha indagado en los archivos de la prensa cubana, y también ha entrevistado a personajes claves en la historia del torneo. Luego ha destilado todos los datos a través de su alma de pescador, algo afín a la fe religiosa que no se puede fingir.
Ismael León Almeida es como el mismísimo Santiago, el pescador de la novela El viejo y el mar de Ernest Hemingway. Santiago nació por la pesca. La pesca es su oficio. Ismael nació para escribir sobre la pesca, y su aprendizaje periodístico le ha preparado para escribir este tomo. Su amplio curriculum de periodista incluye veinte años escribiendo para la revista Mar y pesca. Solo Ismael podría haber escrito este libro definitivo y comprensivo sobre el torneo Hemingway.
            En El viejo y el mar, Hemingway hace de la pesca una alegoría de su oficio de novelista. Por ejemplo, cuando el pescador Santiago agarra su sedal entre el dedo y pulgar, se parece al escritor cuando agarra su lápiz. Y cuando Santiago admira su propia manera de mantener rectos los sedales en las profundidades del mar, es que Hemingway mismo está comentando su estilo directo de narración. Hemingway escribía con sedales rectos, con frases simples.
            En la primera página del primer capítulo de El torneo cubano de Ernest Hemingway, Ismael escribe un renglón digno del maestro Hemingway: “Es deslumbrante desde el momento en que un pez toma la carnada que se lleva a remolque tras la embarcación, hasta que el deportista logra acercar el animal a la popa. Es como un encantamiento que dura todos los minutos u horas que permanence el pez en el agua, unido al pescador por una fina línea”.
            Este renglón de Ismael capta el espíritu del relato “El gran río de los dos corazones II” en el cual Hemingway narra cómo la pesca de truchas restituye el alma de un soldado dañado emocionalmente por la guerra. Ismael deslumbra y encanta a su lector con una fina línea narrativa que resume sesenta años de historia. Ismael ha captado el frenesí espiritual que une a los pescadores del mundo. Al igual que Hemingway, Ismael reconoce las cualidades nobles y trascendentes de la pesca.        
También en las tempranas páginas de su libro, Ismael describe “la pesca artesanal que en aquellos años del siglo XX realizaban pescadores aislados en pequños botes impulsados a remo y vela. Se pescaba a la deriva, con cuatro o más sedales calados en la profundidad, como describe Hemingway en su novela El Viejo y el Mar”. Luego Ismael narra todas las inovaciones y cambios implementados en el torneo a lo largo de seis décadas. Al igual que Hemingway y Santiago, Ismael conoce y respeta la historia, pero también observa el avance del mundo moderno, constante como la marea.
            Además de historia, el libro de Ismael tiene trama porque el torneo es presentado aquí como un barómetro de la sociedad. En vísperas del siglo XXI,
el torneo empezó a implementar la práctica de “marcado y suelta”, o “tag and release”. Según esta práctica, el torneo se puso de acuerdo con el movimiento global para proteger el medio ambiente y las especies amenazadas. Ismael nos ofrece la crónica definitiva de esta inovación e invita al lector a especular sobre cómo el mismo Hemingway se hubiera adaptado al siglo XXI. ¿Era Hemingway profeta de la práctica “marcado y suelta”, o por el contrario, habría insistido en guardar los trofeos pescados desde su barco Pilar?
            A mediados de El Viejo y el Mar, Santiago reza sus oraciones y pide fuerzas para seguir lidiando con su aguja. Santiago promete emprender peregrinaje al santuario de Nuestra Señora de la Caridad del Cobre si cumple con su reto de pescar la aguja. En la novela de Hemingway, como ya se ha observado, la pesca es una alegoría para la escritura. La aguja es el libro de Hemingway. Cuando escribía El Viejo y el Mar, Hemingway llevaba años sin publicar una obra maestra, y los críticos literarios ya no consideraban a Hemingway como el primero de la fila literaria. Cuando Santiago reza por la pesca de su aguja, Hemingway en realidad está rezando por el éxito de su novela y la recuperación de su fama. Por cierto, si la aguja es la novela de Hemingway, los tiburones son los críticos literarios que quieren devorar la fama del escritor.
Con el éxito de El Viejo y el Mar, Hemingway recuperó su categoría y ganó el Premio Nobel de Literatura en 1954. Al ganar el Premio Nobel, Hemingway se hizo Santiago y realizó el peregrinaje a la Virgen de la Caridad del Cobre para donar la medalla Nobel a la Virgen. De esta manera Hemingway cumplió con la promesa de Santiago. La ficción se hizo realidad.
El presente libro es la aguja de Ismael. Le ha costado muchos años de lid. Ya ha hecho su peregrinaje a todos los sitios vinculados al torneo Hemingway, a todas las marinas y a los clubes marítimos, y aquí está la crónica. Ismael también ha rescatado del olvido a toda la documentación y periodismo anterior sobre el tema. La cantidad de datos es asombrosa. Ismael ha escrito este libro con un sentido de deber y responsabilidad para proteger la historia de un evento clave del patrimonio cubano.  

El Dr. DOUGLAS EDWARD LAPRADE es profesor de la Universidad de Texas-Panamericana desde 1993 y anteriormente lo fue de la Universidad de Barcelona durante ocho años. Se doctoró por la Universidad de Illinois en Urbana-Champaign. Ha publicado los libros La censura de Hemingway en España (1991), Censura y recepción de Hemingway en España (2005), Hemingway and Franco (2007), y Hemingway prohibido en España (2011). El Dr. LaPrade es un ponente regular en los eventos académicos sobre Ernest Hemingway convocados desde los pasados años noventa por el Museo Hemingway de Finca Vigía y la Cátedra Hemingway del Instituto Internacional de Periodismo José Martí, ambos en La Habana, Cuba. En junio de 2015 impartió la conferencia “Hemingway, Alberti y Numancia”, en el hotel Palacio de O’Farrill, sede del 15 Coloquio Internacional Ernest Hemingway de nuestra ciudad.


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