28 octubre 2017

El torneo cubano de Ernest Hemingway
Autor: Ismael León Almeida

Lista la edición del nuevo título sobre el deporte de la pesca en Cuba. Un título que no solo celebra la longevidad de uno de los certámenes de pesca más longevos del mundo, sino explica de modo detallado las razones de su dilatada historia en la Corriente del Golfo, a la vista de la costa noroccidental cubana, justo ante la mirada del litoral cubano.
El 26 de mayo de 1950 una flota de yates de pesca abandonó el fondeadero del Club Náutico Internacional de La Habana, en el canal de entrada a la bahía de la capital cubana, dando inicio a una historia que lidera de modo absoluto el imaginario del archipiélago en torno al deporte de la pesca. Al darle este nombre se contó con la aceptación personal del escritor y relevante pescador aficionado, entonces ya un conocido residente en el país, quien donó los dos importantes trofeos por cuya posesión se competía durante la etapa inaugural del concurso, realizó aportes significativos a la redacción de las reglas de competencia, realmente avanzadas para su momento y colocadas, desde el mismo comienzo, en línea con los principios de la International Game Fish Association. El Torneo Hemingway permaneció inalterable hasta 1960, después de lo cual fue continuado por un concurso nacional que mantuvo la tradición y las habilidades técnicas de la pesca de agujas, hasta que en 1978 vuelve a la categoría internacional, asume en 1997 las reglas del Tag and Release y recibe en 2001 el Conservation  Award de la IGFA. En 2016 tuvo una participación récord de equipos norteamericanos, como resultado del restablecimiento de relaciones entre los dos países, promovidos por Barack Obama. La obra logra integrar la historia del certamen desde su fundación, mediante la captación de información dispersa en numerosas publicaciones de prensa, posteriormente mediante coberturas directas del autor, desde 1988 hasta el año de 2010, desde cuya fecha se han seguido los resultados en internet y en consultas directas con participantes. Entrevistas a organizadores y destacados competidores, incluyendo una al presidente de la IGFA, Sr. Michael Leech 1, publicada en la revista Bitácora, han sido posibles en el transcurso de la labor de investigación y cobertura de prensa por el autor, integrando finalmente un completo testimonio de un certamen que, sobrepasando su propia importancia como acontecimiento, se convierte en una memoria del devenir de un segmento importante de la historia de la pesca mayor en el mundo, sus técnicas, reglas, evolución de capturas. Ha sido prologado por el  Dr. Douglas Edward LaPrade, Catedrático de Literatura de la Universidad de Texas Río Grande Valley.
1- Ismael León Almeida: “La IGFA Responde: Pocos records de pesca son insuperables”. BITACORA, La Habana. No 3, verano 2000, p. 8 (http://galeriadeprensa.blogspot.com/2000/
03/la-igfa-responde-pocos-records-de-pesca.html)
El manuscrito posee una extensión de 479 folios en formato A 4, texto en tipografía Times New Roman, 13 puntos, doble espaciado entre líneas, con 115 ilustraciones.

CAPÍTULOS
1-Las agujas y su pesca en Cuba.
Especies de agujas que pueden pescarse en la Corriente del Golfo, a la altura de la costa noroccidental cubana. Los vínculos del escritor norteamericano Ernest Hemingway con las pesquerías de agujas en Cuba y su participación en la fundación del torneo de su nombre, en colaboración con el Club Náutico Internacional de La Habana.
2-La época del Big Five.
Primer lustro de competencias. La Copa Hemingway, que ganaría el club que primero ganara en tres ocasiones la competencia, pasa definitivamente al CNIH.
3-Dinámicas del reglamento.
El Torneo de 1955 y sus controvertidas reglas. Se aplican nuevas bases que continuarán empleándose hasta el final de la primera etapa: cada club cuenta con un equipo que le representa oficialmente y es el que puede optar por la Copa.
4-El Premier compite para ganar.
El Primer Ministro Fidel Castro Ruz se inscribe en el Hemingway como competidor. Gana el primer lugar individual. Fin de la etapa inaugural del certamen.
5-Conversaciones con un profesional.
Entrevista a Manuel Bell Gorgas, Blakamán, fundador del Hemingway, compañero de pesca del Premier Fidel Castro y calificado asesor en materia de pesca turística.
6-Los sindicatos a bordo.
Después de dos años ausente de las convocatorias, el Torneo Hemingway reaparece como competencia nacional, lo que permitirá mantener la tradición del evento y preparar nuevos competidores, jueces y capitanes de yates, que estarán listos para la nueva etapa internacional de la competencia.
7-Las muchas suertes de Arocha.
Entrevista a Julio Arocha Garrido, patrón de pesca turística de la aguja, timonel del barco en el que compitió el Dr. Castro en 1960. Fue patrón de la embarcación que capturó 14 agujas en una sola jornada de pesca, récord del país a mediados del siglo XX.
8-El año de Tico Viada.
El músico Manuel Viada, campeón del XII Hemingway Nacional. Los años ’70 traen una renovación de las marcas del torneo, tanto en cantidad de ejemplares como en tallas.
9-Recalada en Cojimar.
Iniciado en Barlovento, donde se había celebrado el último de los viejos torneos Hemingway (los originales fueron en lo que es hoy día el Club Los Marinos, en la Avenida del puerto), el Torneo Hemingway es trasladado por algunos años el Circulo Social Obrero Patricio Lumumba y, convertido este centro en Casa Central de las FAR, la sede del certamen pasa a Cojimar.
10-Masividad.
El Hemingway en la época en que la masividad en el deporte era una consigna. Más de un centenar de barcos; poco más de una decena de agujas. Un reportaje a bordo del barco Poco a Poco, durante una pesquería en el torneo Hemingway. Conversación con dos navegantes solitarios españoles que vinieron a bordo como invitados.
11-Nacionales hasta el final.
Decadencia de las capturas del torneo nacional; el INDER decide cancelar la competencia, mientras los certámenes internacionales continúan.
12-La aventura del '78.
Cuando James Carter permite a los norteamericanos viajar nuevamente a Cuba, una de las primeras reacciones fue venir a pescar a la mayor de las Antillas. El INTUR los esperó con cuatro torneos, el más importante de los cuales fue el Hemingway.
13-Un asunto con los americanos.
El retroceso en la política de apertura de Carter aleja a los competidores norteamericanos. Un año en que ni siquiera se llegaron a publicar los resultados de la competencia internacional. Un nuevo enfoque en la organización del Hemingway: primero, con competidores extranjeros pertenecientes a firmas comerciales con filiales en el país. Luego comienzan a llegar pescadores de América Latina y Europa, a veces de la Florida.
14-El gran Slam.
Experiencia inolvidable, que dio un importante impulso a la promoción internacional del Hemingway: la celebración de una cita de pesca conjunta entre la Marina Hemingway y la Marina de Playa Linda de Cancún, México: El Gran Slam del Caribe. Un importante paso en deportividad: la resistencia de línea, de 50 libras desde la fundación del torneo, es rebajada a 30 libras.
15-Los cubanos en Cancún.
Un equipo cubano, invitado por el organizador del torneo en Cancún, gana el segundo lugar y 10 000 dólares que no verán. Una entrevista con el patrón Miguel Coello, un hombre singular.
16-Copa de estreno.
Las nuevas estrategias promocionales del Torneo Internacional Ernest Hemingway incluyen la puesta en circulación de una nueva Copa Hemingway. La ganaría en propiedad el equipo que triunfara tres veces en la competencia.
17-Yordi Cunill, de los Mallorquines de Jaimanitas.
Jorge Cunill del Monte, descendiente de famosos pescadores mallorquines de la playa de Jaimanitas, guías de pesca turística de la primera época de esta oferta en La Habana, concede una entrevista al autor. Iniciado como pescador comercial, luego competidor varias veces premiado en el torneo nacional, luego capitán de yate y guía de pesca turística; finalmente campeón.
18-Mexicanos vs. mexicanos.
Los inicios de la década del 1990 se caracterizaron por la introducción de nuevos estilos de trabajo en la publicidad del torneo. Los mexicanos entre los más entusiastas. Numerosos periodistas nacionales y extranjeros asistíamos a las coberturas. Debutaron los patrocinadores y la publicidad fue descubierta en múltiples variantes. El torneo, entretanto, brillaba. El cardio-cirujano Dr. David Bregman insiste hasta lograr un premio.
19-Selectividad.
El Hemingway se pone al día... otra vez. Las reglas colocan límites inferiores en peso para avalar la validez de los peces llevados al pesaje. Primer paso conservacionista.
20-Entendiendo las normas.
Los torneos entre 1994 y 1996. Premio por un pez herido, sin debate en las normas.
21-Marcados, pero vivos.
Fin de una época o comienzo del futuro: El torneo cubano asume las reglas del marcado y liberación de los peces de pico. Cálida acogida de la afición internacional.
22-La Habana suelta los peces.
Los torneos Hemingway bajo las reglas del Tag & release.
23-La IGFA responde.
La Asociación Internacional de Pesca Deportiva (IGFA, por sus siglas en inglés), respalda a los organizadores del torneo Hemingway en la introducción de las nuevas reglas conservacionistas. Michael Leech, presidente de la organización norteamericana, responde una entrevista al autor, reportero de la revista náutica cubana Bitácora. El Hemingway es elegido como evento clasificador para el Torneo del Milenio, con sede en Hawaii, y a sus organizadores le entregan en 2001 el Conservation Award de la IGFA. 
24-Franceses, a las tres.
En sucesivas participaciones en la cita de pesca de agujas de La Habana, un equipo de franceses, pescando siempre a bordo de la embarcación rentada Marlin X, gana tres veces el torneo y pasean la Copa Hemingway por París.
25- Epílogo.
Reporte del certamen del 60 aniversario del Hemingway. Breves comentarios de los siete torneos siguientes, hasta el certamen de 2017.

DATOS DE AUTOR
Ismael León Almeida (San Nicolás de Bari, 1953) ejerce el periodismo desde 1983 y ha dedicado una parte significativa de su labor a la investigación de la pesca deportiva cubana. Editor del blog CUBANOS DE PESCA (http://pescarencuba.blogspot.com). Ha publicado los libros Polo, cantor de la montaña (Vitral, Pinar del Río, 2003), Pesca deportiva cubana. Historia y tradición (Editorial Científico Técnica, La Habana, 2009), y Técnicas y Peces del aficionado cubano (Editorial Científico Técnica, La Habana, 2014). Pendiente de publicación: ¿Pescadores filipinos en La Habana? (Respondiendo a Hemingway).
Como parte de los temas de estudio desarrollados por el autor, se destacan las indagaciones en torno a la faceta del novelista Ernest Hemingway como pescador aficionado, reflejada tanto en su biografía como en la obra literaria y periodística de dicho escritor. Resultados de investigación expuestos de manera más amplia en los libros del autor fue presentado en los XIV y XV Coloquios Internacionales Ernest Hemingway, celebrado en el hotel Palacio de O’Farrill, La Habana, en 2013 y 2015. Véanse, al respecto, las entrevistas:
*Gladys Rodríguez Ferrero: Ismael León: “…una parte de nuestro patrimonio intangible queda identificado y descrito gracias a Ernest Hemingway”. Portal Cubarte, 15 de julio de 2015 (http://www.cubarte.cu/es/entrevista/ismael-le-n-una-parte-de-nuestro-patrimonio-intangible-queda-identificado-y-descrito).
* Maya Quiroga: Hemingway y la historia de la pesca deportiva en Cuba. Cuba Contemporánea, 15 de julio de 2015 (http://www.cubacontemporanea.com/noticias/12964-hemingway-y-la-historia-de-la-pesca-deportiva-en-cuba)
Los próximos libros en proceso de redacción tratan acerca de la biografía del notable ictiólogo cubano Dr. Darío Guitart Manday (1923-2000), fundador del Acuario Nacional de Cuba, director fundador del Instituto de Oceanología cubano, y editor científico de la renombrada obra Ictiología cubana, escrita en el siglo XIX por el naturalista Dr. Felipe Poey Aloy, premio de la Exposición Internacional de Amsterdam, 1883, y solo publicada en libro en el año 2000, como resultado de años de estudio del Dr. Guitart. Asimismo, se halla en marcha un estudio acerca de Hemingway y la pesca, resumen de todos los trabajos en torno a la afición piscatoria del escritor, iniciados en 1994.

13 junio 2017

Presentada tesis universitaria sobre productos turísticos de pesca marítima de avíos ligeros en Cuba
Pausada, requerida de un decidido empeño teorizador que asuma el carácter multidisciplinario de sus implicaciones, la pesca deportivo-recreativa ha dado un nuevo paso en su reconocimiento como objeto de estudio en Cuba. El miércoles 7 de junio de este 2017 presentó su trabajo de diploma, en opción al título de Licenciado en Turismo, el estudiante Jorge Luis Marrero Cid, en la ciudad de La Habana, Cuba. Esta es la tercera ocasión, en los últimos años, en que una tesis de graduación aborda el tema en la Facultad de Turismo de la Universidad de La Habana, luego de que en años recientes se presentaran a discusión las investigaciones “Las condiciones naturales de San Lázaro para la pesca deportiva al fly” (2011), y “La pesca deportiva de la trucha como producto turístico cubano” (2014).
Marrero Cid avaló su licenciatura mediante el trabajo “La pesca marítima de avíos ligeros como producto turístico en Ciénaga de Zapata”, dando apertura al análisis de una oferta basada en la riqueza ictiofaunística de sensibles áreas del archipiélado cubano, entre las cuales el Parque Nacional Ciénaga de Zapata se cuenta entre las pioneras de la oferta, a continuación de Jardines de la Reina. Igualmente ofrecen productos en esta clase de oferta turística Cayo Largo del Sur y la Isla de la Juventud, en los extremos oriental y occidental del archipiélago de los Canarreos, al sur de Cuba; Cayo Santa María, Cayo Coco, y Cayo Romano-Cayo Cruz, en Jardines del Rey.
La modalidad es identificada asimismo con el término inshore fishing, por los turoperadores de habla inglesa, mientras uno de los indicadores de preferencia de las áreas es el número de grand slams, una categoría establecida por la International Game Fish Association (IGFA) que lleva un registro de los pescadores que, en una misma jornada, logran cobrar al menos tres de cuatro especies de peces: macabí, sábalo, palometa y robalo, que de completarse por el pescador se anota como super grand Slam.
Una  de las características señaladas en la tesis es el hecho de que tales productos son desarrollados bajo condiciones de sostenibilidad en áreas protegidas de la nación, cuyas operaciones han sido licenciadas por años a conocidas empresas extranjeras. La necesidad de socializar el conocimiento de estos productos turísticos representa una de las recomendaciones de la tesis de Marrero Cid, que asimismo insiste en que sean difundidas las experiencias en educación ambiental desarrolladas desde hace más de una década en Ciénaga de Zapata, donde desarrollaron entre 2006 y 2010 un torneo nacional que introdujo entre aficionados del país la pesca a mosca, y el método de capturar y soltar para proteger las especies.
La calidad de la ictiofauna y paisajes de las marismas de Las Salinas y San Lázaro, donde se lleva a cabo la pesca del macabí, y del río Hatiguanico, coto del sábalo, son algunas  de las fortalezas que reveló la matriz DAFO, parte del instrumental teórico en que se basan las conclusiones de la tesis. Asimismo señalan la calificación de los recursos humanos del parque nacional, en especial los guías de pesca y especialistas del monitoreo ambiental, y la accesibilidad de este destino desde las ciudades de La Habana y Varadero, que representan oportunidades de operar un mercado inmediato mediante el diseño de programas oportunos.

En el acto de presentación de la tesis se destacó la presencia del destacado guía de Zapata, Felipe Rodríguez Alonso, directivo del grupo Cubanacán Península en el territorio. Notable resultó la labor del oponente, Dr. Ramón Martín Fernández, y del tribunal de tesis, integrado por la máster Danay M. Bulnes Mann, Vicedecana Docente de la Facultad de Turismo, junto a Ariel Medina Mesa y Laura Hernández Navarrete. Como tutor se desempeñó Ismael León Almeida. 

16 mayo 2017

HA PARTIDO SAMUEL YERA POMPA
Del modo más súbito e inesperado, para quienes conocíamos de su vitalidad, pasión investigativa y dedicación al exigente trabajo del guiado de pesca en la cayería norte de Villa Clara, Cuba, recibimos el sábado 15 de abril de 2017 la noticia de la muerte de Samuel Yera Pompa. Iba a cumplir 55 años de edad y todo el tiempo fue un hombre atento tanto a su preparación física como a la activación de sus reservas intelectuales en torno al fascinante oficio que conquistó en base a dedicación y talento.
Había nacido en La Habana el 1 de octubre de 1962, se tituló en ingeniería civil e inició su actividad profesional en una oficina de proyectos. Con su traslado a la ciudad de Santa Clara perdía tal vez la ventaja de un empleo en la capital del país, pero en su seriedad como aficionado a la pesca percibía que se acercaba a los territorios acuáticos donde la pesca de la lobina negra boquigrande, nuestra trucha cubana, era más inmediata y efectiva para su preparación como competidor de primer nivel en los principales torneos del país. Validó repetidas veces su condición de campeón nacional de la pesca de la trucha, incluidas tres ocasiones en el clásico Incendio de Bayamo (1993, 1997 y 2015), Hanabanilla 1996, Minerva 2008, Rio Cauto 2012. 
Desbordaba de entusiasmo en noviembre de 1996, empeñado en realizar prospecciones de pesca con vistas a generar productos turísticos en base al potencial de los enclaves fluviales donde se criaba la lobina boquigrande o trucha cubana. Para esto, había involucrado a un científico local, que poseía conocimiento de los métodos investigativos utilizados en la investigación de poblaciones de truchas; había conseguido una ecosonda, un lector de colores y un motor fueroborda para auxiliarse de estos medios en los estudios que proyectaba. Basado en datos personales de captura e informaciones aportadas de los pescadores balseros de la ciudad de Santa Clara, realizó una caracterización de las poblaciones de trucha en los embalses Palma Sola, Alacranes, Voladora y Hanabanilla. Su dominio del tema le permitió hacer aportes a las resoluciones 260/98 y 323/98, del Ministerio de la Industria Pesquera, un intento de protección de esa valiosa especie fluvial introducida, que decidió declarar como embalse de captura y suelta a dos de los estudiados por Yera, y establecer vedas y tallas mínimas en otros del país.



Cuando la revista española Solo Pesca organiza en embalses cubanos su tercera Copa internacional del Black Bass, Yera es uno de los invitados, gracias a la gentileza del director de la publicación, que acepta la participación sin costo de cuatro competidores cubanos. Los organizadores locales, sin embargo, acogieron con escasa motivación este hecho, y el dúo del que formaba parte Samuel no fue informado del sitio de inicio de competencia, perdiendo la primera jornada de pesca en la laguna La Redonda, lo que redujo a un mínimo sus posibilidades en la cita efectuada del 19 al 22 de febrero de 1997, pues la segunda parte de la competencia se llevó a cabo en Alacranes, cuya ictiofauna carecía en aquel minuto del mínimo de posibilidades para acoger un certamen de tal categoría.
3En su correspondencia con un amigo periodista, Samuel Yera Pompa muestra ya una experiencia suficientemente funcional en los temas de la explotación turística de la trucha, lo que le permite emitir el juicio de que el error clave cometido en la gestión de esta modalidad consistía en tratarlo como un producto convencional, y no como un recurso natural renovable que responde a leyes, que están más allá de contratos y mecanismos comerciales: “No se trata solo de servirse, de usar en este caso una especie acuática, de ingresar dinero el primer año y luego quedar descomercializados, se trata de usarla de forma sostenible, y en este contexto de turismo especializado (en que el término indica exactamente que es un mundo de especialistas, tanto de personas como de entidades) el uso sostenible de la trucha no es solo prohibir pescar, sino comprender que lo que se está comercializando forma parte de un ecosistema, de un organismo vivo que es el embalse.”
Su carta acerca de la pesca de la trucha en cámara, constituye en realidad un artículo de más de 3 700 palabras que caracteriza ―del modo más sistemático y preciso  que cabría esperar de un hombre de su formación intelectual― una modalidad de pesca virtualmente “contestataria”, dado el enfrentamiento de sus practicantes no ya con normativas ministeriales de pesca de finales de los años noventa, sino con las carencias materiales de la época del llamado “período especial”. Según su testimonio, los pescadores empleaban neumáticos de jeeps, de dimensiones no demasiado grandes, al objeto de desinflarlos con rapidez si eran perseguidos por inspectores de pesca, y así escapar entre la maleza de las orillas, guardando dentro del  saco, que antes habían usado como asiento, los avíos, las patas de rana y las valiosas truchas capturadas.
Yera no solo puso su empeño en la organización del certamen “Todos Estrellas del Bass en Cuba”, celebrado del 6 al 8 de marzo de 1998, sino que pudo ganar, como competidor, el primer puesto de esa lid histórica, para la cual fueron convocados los 10 competidores cubanos de más alta calificación en esa modalidad de pesca, más cuatro antiguos campeones y dos turistas  que se hallaban alojados por esos días en el hotel Hanabanilla, a orillas del embalse del mismo nombre. Esta vez, la labor de Yera Pompa contribuyó, entre otros colaboradores, a hacer realidad el empeño del conocido organizador de la afición de pesca en la provincia de Villa Clara, el recordado José Quintín Cardoso Gómez. Tras largas semanas de preparación, la entidad turística a la que se ofreció el proyecto para que lo comercializara, se mostró incapaz de demostrar su capacidad para el encargo, a pesar de habérsele ofrecido cada uno de los elementos necesarios para materializar el certamen, incluso contactos internacionales para captar pescadores foráneos.
5Por la misma época, iniciaba su trabajo como guía de pesca del sábalo en Cayo Las Brujas, donde identificó un notable número de áreas de pesca mediante una prospección realizada bajo su exclusiva iniciativa, luego convertida en producto turístico por la agencia de viajes que lo empleó por varios años, hasta que en 2009 la entidad a cargo puso la operación en manos de un turoperador extranjero. Justo este mismo año se incorpora al torneo abierto de pesca a mosca Zapatafly, organizado por el Parque Nacional Ciénaga de Zapata, mostrando por primera vez su dominio técnico en esta modalidad, aparte de intervenir como ponente en el taller teórico asociado al evento deportivo, con las ponencias “La pesca del sábalo en la cayería norte de Villa Clara” y “Proyectos de conservación de la trucha (Micropterus salmoides)”.

Una verdadera ganancia para la International Game Fish Association, IGFA, con sede en Dania Beach, Florida, EE.UU., pudo haber sido la incorporación en su membresía de este cubano, cuya amplitud de criterios en lo teórico y fogueada práctica como deportista y profesional del guiado nos hacían creer que, acercándose a la edad de la jubilación, un golpe de lucidez en quienes tales asuntos deciden le podían haber colocado, a él y a unos cuantos maestros de la vara y el carrete en igual situación, en posiciones directivas y de entrenamiento de nuevos valores, para asegurar en manos nacionales un recurso natural mucho más cercano a nuestras esencias de lo que hemos sabido ver, pues siendo el país archipiélago, las aguas han de prevalecer en el entendimiento.
El reporte de una trucha de 13 libras y 8 onzas capturada en la presa Muñoz, provincia de Camagüey,  en 1990, lo convierte un lustro más tarde en el primer cubano que aparece en el libro de records mundiales de la pesca, como integrante del 10 Pound Bass Club con esa pieza. Fue nombrado como uno de los representantes de la IGFA en Cuba en abril de 2003, y en 2015 obtuvo un resultado notable para el conocimiento internacional del área de pesca de Cayo Santa María, al inscribir en el libro de records de esa organización los dos primeros Inshore Grand Slam ―captura en un mismo día de tres de cuatro especies: macabí, sábalo, palometa y robalo―, una marca muy apreciada por los turistas más especializados de esta modalidad. Más recientemente, la IGFA le otorgó el título de Capitán Certificado. Como guía profesional, su trabajo ha sido reseñado en programas audiovisuales como “Canadian sportfishing show” y “Extreme Fishing III”, en artículos y reportajes de destacadas publicaciones del mundo de la pesca turística, mientras el autor norteamericano Monte Burke le dedica un capítulo de su libro Sowbelly, the obsessive quest for the world record largemouth bass (Penguin, NY, 2005).
En junio de 2003, la centenaria revista norteamericana Field and Stream destaca el trabajo de Yera como guía turístico de pesca. El periodista Jonathan Miles, autor del artículo “¡Mucha trucha grande! – Many big bass!”, señala que el cubano era en ese entonces tres veces campeón de la pesca de la trucha y uno de los mejores pescadores de esta especie fluvial en Cuba, lo cual estaba  respaldado por la realidad. A pesar de que en la época de este texto la pesca de la lobina negra boquigrande había dejado atrás su mejor momento como producto turístico, la experiencia de Samuel Yera pudo todavía encontrar las mejores locaciones accesibles; condujo a los visitantes al famoso embalse Hanabanilla, con su confortable hotel en las márgenes, justamente concebido para este tipo de oferta, y en un recorrido hacia el oriente de la Isla lograron en la laguna de Leonero una pieza de 8 libras que la publicación norteamericana pudo exhibir en una de sus ilustraciones. El cronista describía a su guía local con infrecuente adjetivación: “un antiguo ingeniero civil, con las maneras y apariencia de un intelectual universitario”.
Samuel Yera Pompa fue uno de los colaboradores de CUBANOS DE PESCA. En 2008 contribuyó a su fondo documental, dispuesto en internet para dar promoción a los aspectos más sobresalientes de la pesca deportiva cubana, con sendos cursos sobre “Pesca de la trucha” y “Pesca de spinning marítimo”, y el pasado año autorizó la publicación de la correspondencia (“Las Cartas de Samuel”) que había remitido al editor del blog, en los años en que ambos iniciaban sus empeños por promover el conocimiento de la pesca deportiva cubana. Todavía en diciembre de 2016, sin tener idea de su situación de salud, pudo el blog contar con él como jurado del “Concurso de Texto Informativo y Literario” que este sitio convocó y premió, con motivo de su noveno año en internet.
En su currículo, declaró con orgullo que aprendió a pescar antes que a leer y a escribir, conducido por su padre, José Manuel Yera, uno de los pioneros de la pesca a vara y carrete en la década del sesenta, quien lo introduciría en la pesca de competición, para ganar su primer torneo infantil en 1970, con ocho años de edad. Desde entonces parece haber tomado ese camino tan natural de las personas que han de colocar una impronta en el conjunto de su comunidad: halló su propio lugar, abrió los ojos y vio lo que era preciso, compartió lo que supo, sin esperar le dijeran si era o no lo conveniente. Algunos saben lo que es necesario, y con ello basta.
Ha partido Samuel Yera Pompa; antes dimos las condolencias. Ahora advirtamos que su legado, saldo de experiencias conscientemente buscadas, cuanto de consultas bibliográficas y razonamientos a partir de una conveniente preparación profesional, representan un fondo de saber que nos corresponde socializar y poner al servicio de la actualización de la pesca deportiva cubana como recurso de valor recreativo, en función de un tiempo libre de más culto enfoque. Asimismo, como producto turístico gestionado desde pautas autóctonas, y como herramienta de educación ambiental. Eso basta para el homenaje que el hombre útil merece.


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